El verano es la época de los niños, vacaciones, tiempo libre, buen tiempo y días sin fin. En un pueblo la diversión está asegurada todo el tiempo: espacios abiertos para correr, montar en bicicleta y jugar hasta el agotamiento en total libertad y en contacto con la naturaleza.

Después de tanta actividad es la hora de un baño relajante y divertido en nuestra piscina. ¿Qué mejor plan?